VOLUNTARIADO INTERNACIONAL ANGOLA (CUBAL) (Enero y Febrero 2020)

«Partimos el día 11 de Octubre con destino a Cubal, Angola. Después de un tiempo de preparación, con momentos más o menos agitados, nuestro corazón iba tranquilo y expectante ante lo que nos esperaba. No sabíamos bien lo que iríamos a encontrar en Cubal, ya que por muchas imágenes que veamos o información que recibamos, sólo palpando la realidad y a los que en ella habitan, podemos conocer realmente.

A pesar de no saber bien los pasos de este camino, con el trascurso de los días hemos ido aprendiendo a confiar. Confiar en las personas que hemos ido encontrando, confiar en que Dios iba por delante y confiar en nosotras mismas y en nuestra capacidad de superar los desafíos. Aprendemos también una forma de vivir más tranquila y alegre, a pesar de las dificultades y encontramos muchos corazones acogedores y que hicieron los nuestros más agradecidos.
En todas las casas teresianas por donde pasamos nos sentimos en familia porque la espiritualidad con la cual hemos crecido en el MTA de Portugal estaba presente en muchos lugares. En la capilla de nuestra casa de Cubal estaba la famosa frase “Solo Dios Basta”.

Para nosotras fue tan bueno poder ejercer nuestra profesión en el hospital de “Nossa Sen-hora da Paz”, aunque con desafíos tan diferentes de los que nos encontramos en nuestro día a día y al mismo tiempo compartir la vida con las hermanas teresianas, con los trabajadores del hospital, con los niños, los jóvenes y los adultos del MTA, que nos hicieron recordar el sueño del Padre Enrique y del que somos fruto.

El día 2 de Noviembre regresamos a Portugal con el corazón dilatado y ya con añoranzas de quienes allí encontramos.

De Cubal nos quedan en la memoria las puestas de sol, los rostros y sonrisas de los que tan bien nos recibieron, los muchos agradecimientos que oímos solo por decir un sencillo buenos días.»

Twapandula Cubal (Gracias Cubal)
Laura y Filipa Antunes

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